Con ánimo de ensuciar

"Intento vivir en una torre de marfil, pero una marea de mierda golpea constantemente sus muros". Flaubert.

Beverly Gilis, 90210

bh90210logo1La economía de nuestras Encarnitas y nuestros Antoñitos está en crisis. Una putada que nos han jugado los bancos y el gobierno. Unos porque nos han prestado dinero fácil y al final no sabemos si el piso, el coche, el bonobús y el alma son nuestros o de ellos. Otros porque han allanado el camino para que eso ocurra. El resto, Encarnitas y Antoñitos incluidos, no hemos tenido más remedio que mirar con cara de pardillos, dejar de hablar del partido del domingo y centrar nuestra conversación matinal en lo que está de moda. A saber: euríbor, tipos de interés, expedientes de regulación de empleo, funcionamiento del sistema bursátil y a ver si sabes dónde están los productos de tiempo -y de entretiempo- más baratos, colega, que el cabrón de los ultramarinos de la esquina los ha subido un pastón con la tontería.

Nosotros no hemos provocado nada, por supuesto. Los políticos y los banqueros, ya digo. Que Encarnita tenga en el armario cinco vestidos diseñados por ‘Luccorio & Vitrino’, de doscientos euros el metro cuadrado, no tiene nada que ver. Tampoco que Antoñito llame a su padre para comentar el resultado del atleti con un móvil modelo ‘me-pone’ que tiene una pantalla táctil-que-te-cagas, cincuentibanda y es el último grito en la tecnología y en el pago aplazado. No me sean cenutrios, por favor. No hay relación entre mi pantalla de plasma, mi coche con todos los extras o el humo que echa mi tarjeta cuando bajo al centro para comprar en el ‘Corting’, con que la economía mundial haya entrado en recesión. Nosotros, Encarnitas y Antoñitos, oiga usted, no tenemos culpa. Ni sabemos de activos tóxicos, ni de seísmos financieros, ni de toda esa jerga que ya cansa, oye. Así que es imposible que tengamos nada que ver con todo eso. Lo que ocurre es que siempre la pagamos los mismos. Los ciudadanos. Los consumistas. Los gilipollas. 

Al final resulta que somos tan culpables y analfabetos como el presidente del gobierno de turno o como el banquero que se ha estado enriqueciendo gracias a nuestra mezquindad. Cada vez que alguien critica a dirigentes y financieros por la crisis, no puedo evitar la comparación con aquellos ciudadanos alemanes, rubios y aparentemente inocentes, que paseaban por la parte cómoda de la valla y miraban para otro lado cuando se cruzaban con los rapados de la estrella -niños incluidos- que vivían en el gueto. Aquí tampoco hay inocentes ni los habrá, señores. Y los peores somos los que estamos llegando ahora. La generación JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Puteados) y las que vienen detrás. Tenemos todo y queremos más. Nuestros padres pasaron la luna de miel en Benidorm, Torremolinos y -los que tuvieron suerte- en las Islas Baleares. Los míos veraneaban en Torre del Mar (Málaga). Allí llegaban en una furgoneta cargada con doce personas entre padres, hijos, hermanos, tíos, primos, sobrinos, abuelos y algún amigo para pasar sus apretadas noches de calor en un apartamento de cincuenta metros cuadrados. Pero, claro, es que los tiempos cambian, colega, y ahora se lleva más lo de Costa Rica para celebrar el matrimonio y lo de Venecia para veranear, no vayas a serme cutre y hortera que no te lo consiento.

Pero la responsabilidad tampoco es nuestra, faltaría más. Es que somos víctimas de una infancia pegada al televisior. En lugar de aprender de nuestra abuela nos reíamos de ella por andar comparando los precios de oferta en los folletos que le mandaban del supermercado. Es una vieja y no hace nada más que hablar de lo mal que lo pasaban en la guerra y eso era otro mundo. Ahora vivimos en la vida real, chavalote. La que sale por la tele. La de los anuncios y las series americanas donde todo el mundo sale fantástico de la muerte y no hay gente fea, ni gorda y todos son guays del Paraguays. Y, lo que son las cosas, estaremos atontados, pero por fin todos somos felices vecinos en Beverly Gilis, 90210. Y que conste que yo me incluyo en el barrio. En el de los agilipollados.

10 comentarios »

  Carmen wrote @

EXCELENTE Y ACIDA VISION DE LOS TIEMPOS QUE CORREN, LLENA DE AUDACIA Y VIRTUSIOSMO EN CADA PALABRA.
FIRMADO: UNA RESIDENTE DE BEVERLY GILLIS, CULPABLE DE SUCUMBIR ANTE “LUCCORIO & VITRINO”

  Cardenete wrote @

Me parece hasta que te conozco. Del barrio.

  InXsense wrote @

Quizás si todos fuéramos parecidos a Iván el Imbécil, el de Tolstoi, otro gallo cantaría.

Te conozco de algo no?

  Cardenete wrote @

Algún tiro me has pegado, sí.

  Malach wrote @

Ains estos periodistas, que van diciendo que son integros y fardando de que le estan diciendo a la gente la verdad y al final sale uno como tu y tiee que hacer un blog para poder decir la “Verdad”, que asco de mundo de mierda que tenemos con estos políticos toca pelotas que ya no dejan ni al sexto poder trabajar en paz, nos controlan todos nuestros pensamientos y “ELLOS” dicen lo que es políticamente correcto y lo que no…

SU PUTAMADRE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

A ver si de una vez salimos de la ignorancia y buscamos la VERDAD de VERDAD…

Del carajo ese blog y por mi madre que tienes soltura en la escritura no como yo xD, me recuerdas al Reverte escribiendo tio, no se…

Se añadira a favoritos y se leera con gran ilusión y espero que sea verdad y no te dejas llevar por ningún abrazafarolas de mierda…

  Cardenete wrote @

Es que reverte es uno de mis referentes. Buena apreciación.

  Cardenete wrote @

Por cierto, no es que los políticos no dejen trabajar al sexto poder. Es que el sexto poder se ha convertido en un perrillo faldero por méritos propios. Por dirigentes de empresas que han vendido su alma y la voluntad de todos los que trabajan para ellos. Pero eso es otra historia y tal vez me de para escribir otro artículo. Tampoco quiero aburrir a la peña que entra con la crisis. Pero ya hablaré de eso, ya.

  mangel wrote @

Hola eizan:
Beverly Gilis, 90210,es una historia de la Encarnita y de loa Antoñitos que parece subrealista , es la realidad de nuestra querida España!! en la todos, y estamos en el mismo saco.Nos nos preucumamos de las cosas qué verdaderamente valen la pena.
La televisión con sus buenos programas???.Nos meten toda la mierda es decir sú Ópio para que estemos entretenidos y nos nos preucupemos de la realidad.Muchas familias lo estan pasando mal.(usa. gripe )
Bueno amigo eizan tú bloc está de PPPuta Mmadre:Un Abrazo de Mangel.

  Cardenete wrote @

Es un placer verte por aquí.

  El Rey del Mambo « Con ánimo de ensuciar wrote @

[...] me haya tocado, precisamente, en el Día Internacional del Libro. No hay mejor excusa para salir de Beverly Gilis que comprarse un libro –o robarlo– y perderse en sus páginas. En cuanto al galardón, también [...]


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